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ADÉNTRATE EN EL ARTE Y LA CULTURA DEL EMPORDÀ A TRAVÉS DE SUS PERSONAJES

Aleix Tobias:

«LA MÚSICA QUE HACEMOS NOS TRANSFORMA, NOS DA GANAS DE VIVIR»
Por Agus Izquierdo Fotos Andrea Ferrés

Una veintena de músicos conforman Coetus, un proyecto que se basa en el pasado y la tradición para construir y experimentar en el presente. Han colaborado con nombres como Sílvia Pérez Cruz o Marina Rossell. Tras 11 años de carrera, tres discos, muchos conciertos, y de una primera etapa con el mítico Eliseo Parra, Aleix Tobias, responsable de todo ello, se encuentra viviendo en el Convent de Pontós, donde también organizan talleres y otras propuestas culturales y lúdicas.

¿Cuál es tu relación con la percusión tradicional?

Estudio batería a los dieciséis años, un poco tarde, ya que no vengo de familia de músicos. A los veinte me voy a África a estudiar. Después viajo en Brasil y en Turquía y comienzo a investigar sobre las percusiones tradicionales del mundo.

Y cuando nace Coetus?

En el momento que me llama Eliseo Parra para tocar con él es cuando empiezo a conocer las percusiones tradicionales de la Península. Entonces un día me digo que me gustaría unir instrumentos que originariamente se tocan por separado y ver qué sonido sale de esta combinación. Esta es la idea plástica. La otra razón es más social: la de ser un catalán que vive en un contexto histórico en el que compartimos muchos componentes culturales, pero que los políticos tienden a separar.

En qué momento decides montar una orquesta?

Yo no pretendía ni hacer conciertos ni grabar discos, sino compartir un conjunto de ideas. Tenía canciones que grabé en casa. Y entonces empecé a invitar gente para enseñarles este lenguaje nuevo que había creado. El primer día vinieron dieciséis personas. A partir de entonces, el grupo ha ido creciendo y evolucionando. Salvo tres que se han ido a vivir a otros lugares, hemos quedado los mismos.

¿Por qué se cerró la etapa con Eliseo Parra?

Eliseo se fue del grupo porque tenía 67 años y estaba cansado de viajar tanto, y consideró que era el momento de retirarse un poco. Llevábamos un ritmo muy fuerte.

Ahora está con Carles Dénia.

Cuando Eliseo lo dejó, me supo mal, porque era mi mentor, y yo había bebido de su conocimiento. Pero pensé que la única persona que podía sustituirlo era Carles Dénia, que conoce el folclore ibérico. Ahora nos encontramos readaptando toda la orquesta, porque todo se mueve a su alrededor.

Veo Coetus como un ser vivo, una parte orgánica.

Tienes razón, no es un grupo corriente. Tiene que ver con la experiencia colectiva y compartida. Cuando nos encontramos, el individuo se ve conectado a un grupo en el que cada uno tiene su función. Es bonito y al mismo tiempo difícil de equilibrar.

La orquesta está integrada por una veintena de personas. Os es fácil trabajar?

En general todos y todas convivimos sin ningún tipo de problema. Pero somos humanos y a veces pasan cosas que afectan al colectivo. Normalmente, todo fluye y hay un ambiente positivo. Por eso llevamos once años juntos. Somos una familia, y lo más importante es que la música que hacemos nos transforma, nos da ganas de vivir.

El núcleo de sus discos es la música popular.

La música popular explica los problemas de la gente. Nos muestra de dónde venimos y cuál es nuestra historia y nuestra manera de entender la vida. Somos unos privilegiados: vivimos en un área geográfica que tiene una riqueza brutal en cuanto a tradición. Antes la música no estaba hecha para tocarla en un escenario. El campesino que recogía aceitunas cantaba una canción porque con ello daba las gracias a la naturaleza. Lo más importante es que esto se recupere y se conserve. Este es el objetivo de proyectos como Coetus.

Los instrumentos que utiliza son muy peculiares. Como los seleccione?

A partir de un estudio que hacemos sobre objetos y utensilios que se han convertido en instrumentos para la necesidad de hacer música con lo que tienes al lado.

¿Qué es la percusión ibérica?

Gran parte del folklore de la Península se toca con un instrumento y una voz. Esta es la fórmula básica, luego se puede amplificar, pero no hay diferentes voces: no hay polifonías, salvo algunas excepciones. Por ejemplo, tomamos una canción que se tocaba en Asturias con pandereta y voz, y nosotros añadimos un pandero cuadrado de Salamanca y un tambor mallorquín. Experimentamos y probamos el sonido que sale de esta combinación. Es como la cocina.

En 2011 hace un viaje a Brasil, donde Martí Hosta graba un documental.

Hicimos una gira de 15 días por Salvador de Bahía y Sao Paulo. El recibimiento fue brutal. Brasil tiene una cultura con una percusión y un folclore increíbles. En este sentido, nos llevan años luz de ventaja. No entiendo cuando la gente habla de «tercer mundo» o «países subdesarrollados». Senegal, en el ámbito rítmico, también nos lleva mucha distancia.

Como se recuperan todas esas canciones folclóricas?

Gracias a archivos y grabaciones privadas y públicas. Hay que decir que todo esto se ha empezado a recoger tarde, hacia los años cincuenta, cuando muchas cosas ya habían desaparecido. Mucho material se ha perdido.//